Un ISP maneja dos cosas a la vez que casi nunca conviven en el mismo lugar: una red física repartida por la ciudad y una cartera de clientes con planes, cortes y facturas. NodoISP las junta en un mapa. Clientes, nodos, CTOs e instalaciones están geolocalizados sobre el mismo plano, las zonas en falla se pintan de rojo, y desde ahí se opera: alta, cambio de plan, corte, reconexión y factura. Un asistente conversacional ejecuta esas mismas acciones escritas en lenguaje natural, para no depender de saber en qué menú vive cada cosa.
Las vistas que sostienen la operación.

Infraestructura compartida
Tendido en zonas sobrecableadas, para coordinar con municipios y con otros operadores. Está porque la red del barrio no es solo propia.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
Los sistemas de gestión para ISPs son planillas con pantallas: cientos de botones, la red por un lado y el cliente por otro. Cuando se cae una zona, nadie sabe a qué clientes afecta hasta que empiezan a llamar.
La solución
Poner el mapa en el centro y colgar de él toda la operación. El monitoreo de potencia e intermitencia marca la zona antes de que entre el reclamo, y el ciclo comercial del cliente se resuelve sobre el mismo pin. Hay una vista por rol —administrador, operador, técnico e ISP mayorista— para que cada uno vea solo su recorte.
Stack
Una interfaz que se opera con una mano sobre el mapa
La decisión de diseño fuerte fue negarse a la barra de menús infinita. Las capas del mapa se prenden y apagan como interruptores, el color comunica estado antes que el texto —verde, alerta, falla, pendiente— y el asistente cubre lo que no vale la pena convertir en pantalla. El resultado es que un operador nuevo entiende el estado de la red de un vistazo, sin entrenamiento.

Entrá a NodoISP y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

