MotoVía formaliza el mototransporte de una ciudad. El pasajero pide el viaje eligiendo origen y destino por sectores, y la tarifa aparece ya definida según la tabla concertada por el gremio, así que no hay regateo. El conductor recibe la solicitud, la acepta y cobra en digital. Y el panel administrativo sostiene lo que hace legal a todo esto: verificación de documentación, registro de cada viaje y distribución automática del recaudo.
Las vistas que sostienen la operación.

Conductores
Los motoconductores con su documentación y estado de afiliación. Acá se bloquea al que no está al día, que es lo que sostiene el acuerdo con Tránsito.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
El mototaxi informal no deja rastro: sin tarifa clara, sin registro del viaje y con el conductor manejando efectivo, no hay forma de sostener un acuerdo con las autoridades de tránsito.
La solución
Tres aplicaciones sobre la misma base. La tarifa por sectores elimina la negociación, el pago digital elimina el efectivo, y cada carrera queda registrada con origen, destino, hora y conductor. El panel controla vencimientos de documentación y bloquea al conductor que no está al día.
Stack
La documentación como condición, no como aviso
El estado de cada conductor —SOAT, técnico-mecánica, tarjeta de propiedad— no vive en una sección de trámites: está en la fila del panel, y lo que vence bloquea la recepción de carreras. La consecuencia es visible en el mismo lugar que el dato, que es lo que hace que la documentación se mantenga al día sin perseguir a nadie.

Entrá a MotoVía y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

