Una cooperativa de ahorro y crédito ligada al deporte funcionaba con aportes en papel y solicitudes de crédito que dependían del criterio de quien atendiera. La plataforma le da a cada asociado su cuenta: saldo de aportes, línea de ahorro, cupo de crédito disponible y un score construido a partir de la constancia de sus aportes, así que la relación entre aportar y poder pedir queda explícita. Del otro lado, la junta ve la cartera colocada, la evolución de asociados y los programas comunitarios.
Las vistas que sostienen la operación.

Cartera de crédito
Solicitudes y créditos activos. El cupo sale del score de aportes, así que la relación entre aportar y poder pedir queda explícita.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
El asociado no tenía forma de saber cuánto había aportado ni a cuánto crédito accedía, y la dirección no podía reportar a la superintendencia sin rearmar los números a mano.
La solución
Un score de aportes transparente que el asociado puede consultar y entender, cupos proyectados a partir de él, y un padrón sistematizado con reportería alineada a la regulación del sector solidario. Los programas —deportivos, educativos, culturales— se administran desde el mismo lugar y son parte del valor de asociarse.
Stack
Lo que se gana por estar adentro
La pantalla del asociado abre por los beneficios, no por el saldo. Es una decisión de encuadre: una cooperativa compite con un banco en tasa, pero gana en pertenencia, y los convenios y programas son lo que hace tangible esa diferencia. El detalle financiero está a un toque, para quien lo busca.

Entrá a Cooperativa del Deporte y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

