Una empresa de limpieza con cientos de operarios repartidos en edificios de clientes tiene un problema de visibilidad, no de administración: saber, ahora mismo, si cada puesto está cubierto y por quién. CleanOps es una pantalla que responde eso. Cada puesto tiene un titular asignado; el sistema compara quién marcó ingreso contra quién debía estar y avisa cuando hay un reemplazo sin confirmar. Los operarios marcan entrada y salida con su propio usuario y tildan las rutinas de tareas del cliente.
Las vistas que sostienen la operación.

Mi jornada
La vista del operario: cliente asignado, horario pautado y marcado de ingreso. Con su propio usuario, sin celular corporativo.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
La supervisión dependía de llamados y planillas: cuando un operario faltaba y mandaba a otro en su lugar, la empresa se enteraba tarde o no se enteraba.
La solución
Un tablero vivo con todos los clientes y la dotación presente, la distinción explícita entre titular y presente, y una bandeja única de alertas: ausencias, puestos sin cubrir, tareas no realizadas y reemplazos sin confirmar. Tres roles bien separados: gerencia mira, supervisor valida, operario marca.
Stack
Titular contra presente, lado a lado
La idea central del sistema cabe en una fila: a la izquierda quién debía estar en el puesto, a la derecha quién está. Cuando coinciden, la fila es neutra; cuando no, se marca como reemplazo y espera confirmación del supervisor. No hay que buscar el dato ni cruzar dos listados: la comparación es el elemento visual.

Entrá a CleanOps y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

