En un centro de servicio rápido, el diagnóstico se hacía en una hoja y después alguien lo transcribía en la caja. Se saltaban ítems, se cometían errores al pasarlo y no quedaba evidencia de nada. AutoExpress lleva el checklist a la tablet del técnico con un ítem por pantalla, de modo que no se puede avanzar salteando pasos, y exige foto en los ítems críticos: llantas, batería, frenos, extintor. Al cerrar, el reporte con toda la evidencia se le manda al cliente por WhatsApp o correo.
Las vistas que sostienen la operación.

Puntos de servicio
Los puntos de la cadena con métricas comparables entre sí. Es lo que no existía con el diagnóstico en papel.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
Sin foto no hay evidencia, y sin evidencia el hallazgo del técnico es su palabra contra la del cliente. A eso se sumaba la transcripción manual y la falta de visibilidad entre puntos de servicio.
La solución
Un flujo guiado por segmentos —recepción, revisión, cierre— con evidencia obligatoria y módulos de chequeo que se activan según lo que ofrece cada punto. Los dashboards consolidan vehículos atendidos, ticket promedio y porcentaje de evidencia por punto y por técnico.
Stack
El progreso del checklist, siempre visible
Cada orden muestra en qué segmento está y cuántos ítems lleva completos sobre el total, y marca aparte las que tienen evidencia faltante. Adentro, el diagnóstico avanza de a un ítem por pantalla: con la lista entera a la vista saltear pasos es trivial, y de a uno completar termina siendo más rápido que esquivar.

Entrá a AutoExpress y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

