Aromma es una tienda online con una vuelta de tuerca: la venta no pasa solo por el sitio, pasa por una red de asesoras que comparten su link personal por WhatsApp e Instagram. La clienta entra al catálogo con una asesora ya asignada —lo dice una barra arriba de todo—, compra normalmente, y la comisión se atribuye sola. Del lado de la asesora hay un panel con sus ventas, su meta del mes, su comisión pendiente y su cartera de clientas.
Las vistas que sostienen la operación.

Pedidos
Los pedidos con su estado, sin importar si entraron por la tienda o a través de una asesora. Un solo circuito para los dos canales.
De dónde se parte y qué se construyó.
El problema
La venta social se llevaba por fuera del sitio: capturas de pantalla, listas de precios desactualizadas y comisiones calculadas a mano al cierre del mes.
La solución
Un mismo catálogo sirve a la compra directa y a la venta asistida. El link personalizado mantiene la atribución durante toda la sesión, y el panel de la asesora convierte la comisión en algo consultable en cualquier momento, con metas y bonificaciones a la vista.
Stack
La comisión, visible antes de vender
El panel de metas no muestra sólo lo vendido: muestra el objetivo, cuánto falta y qué bonificación se activa al llegar. La asesora no tiene que esperar a la liquidación de fin de mes para saber cómo viene. Hacer visible el incentivo en el mismo lugar donde se trabaja es lo que diferencia una red activa de una lista de contactos.

Entrá a Aromma y recorrelo.
La demo está publicada y es navegable: se puede cambiar de rol y recorrer cada módulo con datos de ejemplo.

